Sí, es posible trabajar con dos programas de facturación distintos y utilizar series de numeración diferentes, por ejemplo, para gestionar dos tiendas, negocios o actividades separadas.
Ahora bien, no todo vale y es importante entender cómo debe hacerse correctamente para evitar problemas contables o fiscales.
Qué permite la normativa
La normativa permite utilizar series de facturación distintas siempre que exista una causa objetiva y coherente, como por ejemplo:
- Diferentes establecimientos o tiendas.
- Actividades claramente diferenciadas.
- Canales de venta distintos (tienda física y online).
- Centros de trabajo separados.
Cada serie debe mantener su numeración correlativa, sin saltos ni duplicidades, y ser única dentro de su ámbito.
El riesgo de usar dos programas distintos
Utilizar dos programas de facturación diferentes no es ilegal por sí mismo, pero sí puede generar problemas si:
- Las series no están bien definidas.
- Se solapan numeraciones.
- No hay un control centralizado de las facturas emitidas.
- Se pierde trazabilidad documental.
Además, con los nuevos sistemas de control de la Agencia Tributaria (como VeriFactu), la fragmentación de datos aumenta el riesgo de errores, incoherencias o incumplimientos.
La forma correcta de hacerlo
La opción más segura y recomendable es:
- Un único sistema de facturación.
- Varias series independientes, bien identificadas.
- Numeración automática y correlativa por serie.
- Control centralizado de todas las facturas.
De esta forma se garantiza:
Seguridad jurídica para el negocio.
Cumplimiento normativo.
Coherencia contable.
Facilidad ante inspecciones.
