Los gastos de transporte, embalaje u otros costes adicionales deben incluirse en la factura de forma clara y desglosada, para que el documento sea comprensible tanto para el cliente como a efectos fiscales.
La forma correcta de hacerlo es añadiendo una línea manual en la propia factura.
Cómo añadir gastos de transporte o embalaje paso a paso
- Dentro de la factura, añade una nueva línea.
- Selecciona si el concepto será:
- Servicio, o
- Producto (según cómo lo gestiones habitualmente).
- Describe claramente el concepto, por ejemplo:
- “Gastos de transporte”
- “Costes de envío”
- “Embalaje”
- “Manipulación y embalaje”
- Indica el importe correspondiente.
- Aplica el tipo de IVA que corresponda según la operación principal.

La factura reflejará el gasto de forma transparente y correcta.
Qué IVA se aplica a estos gastos
Como norma general:
- Los gastos de transporte y embalaje siguen el mismo tipo de IVA que el producto o servicio principal al que están vinculados.
- No deben tratarse como conceptos independientes a nivel fiscal, salvo casos muy concretos.
Por eso es importante:
- Describir bien el concepto.
- Aplicar el impuesto correcto.
- Evitar conceptos ambiguos o genéricos.
Por qué es importante desglosarlos
Incluir estos gastos correctamente:
- Aporta transparencia al cliente.
- Evita discusiones o malentendidos.
- Facilita la revisión contable.
- Cumple con las exigencias fiscales de claridad en la factura.
Además, mejora la imagen profesional del documento.
En resumen
Es la forma correcta y recomendada de hacerlo.
Los gastos de transporte o embalaje se añaden como líneas manuales.
Deben describirse claramente en la factura.
Se tratan como servicio o producto.
Aplican el mismo IVA que la operación principal.
